Inbound Marketing vs Marketing Tradicional

El marketing evoluciona rápidamente y se adapta constantemente a los nuevos requerimientos de millones de personas. Si prestas atención a las tendencias de marketing del último año, de seguro habrás escuchado los términos “Inbound Marketing” y “Marketing Tradicional”, pero ¿qué significan realmente? o ¿cómo pueden ayudar a mejorar mi negocio?, primero que nada definamos cada uno.
El marketing tradicional, es el que hemos conocido durante toda la vida y que se ha hecho tradicionalmente por las marcas. Utilizando medios de comunicación masivos y offline, se caracteriza por ser disruptivo. Esta metodología utiliza argumentos que se caracterizan por ser bastante agresivos, directos o sencillos buscando generar una necesidad de consumo.
Por otro lado, estos contenidos generados para las campañas de marketing tradicional, tienen escaso o nulo valor para el usuario, ya que su foco es solo conseguir ventas.
Podemos encontrar infinidades de ejemplos de marketing tradicional, pero entre los más frecuentes podemos mencionar los siguientes:
El inbound marketing es una forma de entender el marketing muy distinta a lo que se venía haciendo anteriormente, en el que los especialistas en marketing intentan «atraer» a clientes potenciales con contenido interesante. Este nuevo concepto es ideado por la empresa HubSpot.
Comprender lo que quiere el cliente y ofrecerle el contenido en formatos de su preferencia, por el medio de comunicación que ellos previamente hayan aceptado, ya sea para recibir información sobre el producto / servicio antes o después de la compra, ofrece al usuario experiencias relevantes y no invasivas a través de contenidos de calidad.
El inbound marketing también se le conoce como marketing de contenido. El inbound marketing implica la creación de publicaciones en blogs, redes sociales, infografías, ebooks, newsletter por correo electrónico.
Marketing tradicional:
Dependerá de nuestros objetivos y del tipo de comunicación que queramos establecer con nuestros clientes. En definitiva, la mejor estrategia de marketing para su negocio será la que funcione. Siempre intente cosas nuevas mientras continúa haciendo las cosas viejas que funcionan.
En ningún caso significa que ambas opciones sean mutuamente excluyentes, sino todo contrario: en muchos casos son complementarias, pudiendo enriquecer las acciones realizadas para conseguir mejorar los resultados globales. Dicho esto, la estrategia más importante siempre será: experimentar, medir, repetir.